21/09 Día Mundial del Alzheimer

 

 

 

La demencia es un síndrome caracterizado por un deterioro cognitivo progresivo que afecta funciones cerebrales superiores tales como la memoria, el lenguaje, la percepción, la atención, el pensamiento y la conducta, alterando la capacidad de la persona para desenvolverse en forma independiente en sus actividades habituales.

 

Se calcula que cada 3 segundos una nueva persona es diagnosticada con demencia, y si bien existen muchos tipos, la enfermedad de Alzheimer es la más frecuente (constituye alrededor del 70% de los casos). Se trata de una enfermedad edad-dependiente, cuya frecuencia aumenta significativamente a partir de los 65 años.

Desde 1994, el 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer y desde 2012 se conmemora todo septiembre como el Mes Mundial del Alzheimer a fin de profundizar en la concientización y ampliar las actividades relacionadas a brindar información para el reconocimiento de la demencia y la lucha contra el estigma que la misma conlleva.

En la Argentina se estima que 1 de cada 8 personas mayores de 65 años padece Alzheimer u otra demencia. Según la Asociación Internacional de Alzheimer en 2015 se contabilizaron 503.000 personas con demencia en la Argentina con una incidencia anual de 74.061 nuevos casos. Se proyecta que ese número se incrementará a 1.181.000 personas en 2050. En tanto la Organización Mundial de la Salud, en el mundo hay 47,5 millones de personas con demencia y cada año se registran 7,7 millones de casos nuevos.

En el último Congreso de la Asociación Internacional de Alzheimer realizado en Londres en julio pasado, The Lancet Commission on Dementia Prevention anunció que algunos aspectos de nuestro estilo de vida aumentan la posibilidad de tener Enfermedad de Alzheimer u otra demencia y el control de ciertos factores de riesgo podría tener el potencial de retrasar o proteger a un tercio de los casos.

Los 7 factores de riesgo son: sedentarismo, tabaquismo, hipertensión, obesidad en la adultez, diabetes, depresión y baja educación formal. En todos los casos, se trata de factores modificables, por lo que mediante diferentes iniciativas se podría disminuir el riesgo de Alzheimer.

Cambio de hábitos

Según Julián Bustin, Jefe de la Clínica de Memoria en INECO, a través de la adopción de ciertos hábitos como el ejercicio físico, la estimulación cognitiva, una dieta saludable, sueño adecuado, disminución del estrés y el mantenimiento de la actividad social se puede lograr un escudo protector para el cerebro.

Actividad física: Se recomienda el ejercicio aeróbico a través de caminatas de 30 minutos todos los días.

Estimulación cognitiva: Aprender algo nuevo (idioma, dibujo, pintura, mecánica, música, etc.), y buscar otros nuevos desafíos cognitivos son formas de ir desarrollando la propia reserva cognitiva.

Sueño: Trate de dormir entre 7-8 horas por día.

Disminuir el estrés: El estrés crónico posee un efecto negativo sobre áreas del cerebro particularmente involucradas con la memoria, como por ejemplo el hipocampo.

Actividad social: Involucrarse socialmente al mantener una red de amigos, participar en asociaciones y clubes, intervenir en actividades de la comunidad, participar en grupos de teatro, lectura, música, cine, etc., ayuda a mantener las habilidades cognitivas y enlentece el declinamiento cognitivo.

Alimentación: Una dieta variada, rica en frutas, verduras, cereales, granos integrales, pescado, carnes magras, y una ingesta considerable de agua u otros líquidos, protegen al cerebro, mientras que, por lo contrario, una dieta rica en grasas saturadas, grasas trans y colesterol, se asocia a un aumento del riesgo de presentar deterioro cognitivo y demencia.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/2064792-dia-mundial-del-alzheimer-cuales-son-los-habitos-que-pueden-reducir-hasta-un-35-de-los-casos